1. Se separan previsión y playa
El sistema valora por un lado viento, rachas, oleaje, temperatura y lluvia; por otro, acceso, servicios y comodidad de cada playa.
Metodología
El objetivo no es mostrar una meteorología genérica, sino convertir las condiciones del día en una recomendación clara: qué playa elegir, cuáles están bien, cuáles son aceptables y cuáles conviene evitar.
El sistema valora por un lado viento, rachas, oleaje, temperatura y lluvia; por otro, acceso, servicios y comodidad de cada playa.
Bañarse prioriza oleaje y viento; pasear prioriza viento y lluvia; niños prioriza mar tranquilo, acceso y servicios.
Una playa abierta y una bahía recogida no se sienten igual, aunque compartan una previsión parecida.
La recomendación es orientativa. Bandera, socorristas y estado real del mar siempre tienen prioridad.
Cada playa lleva una etiqueta según su puntuación del día, de 0 a 100. Son las mismas que verás en el ranking y en cada ficha.
La etiqueta es absoluta y se mantiene aunque apliques filtros: una playa aceptable no pasa a favorable por ser la mejor de su categoría. Si todas salen mal, el sistema no fuerza una recomendación.